Simuladores para reunir esas deudas sin hipotecar

No pocas personas buscan salir de aprietos como tener múltiples pagos al mes. ¿Dónde encontrar la mejor opción? En los simuladores para reunir esas deudas sin hipotecar. La necesidad de adquirir bienes y servicios no cotidianos lleva a las personas a pedir financiamientos, unos que, con el tiempo, pueden multiplicarse y tornarse más pesados. Dados los problemas y las variantes del mercado, todos salimos afectados por sus altibajos y, lo que en un comienzo era soportable, puede volverse una angustia con el tiempo. Ante los aprietos que suponen las múltiples deudas muchas personas optan por lo que la banca ha denominado una reunificación de deudas: reemplazar las muchas por una sola. Es un contrato adaptable.

¿Qué sucede en este tipo de contratos y cuáles son sus contras?:

En principio traen muchos beneficios, como permitir el cierre de todas las deudas anteriores para ocuparnos de una sola.
Cuya ventaja sería pagar, en total de cuotas, menos al mes.
Naturalmente un nuevo contrato requiere otro tipo de interés, procurando ser más asequible.
Este nuevo efecto volvería más holgada nuestra administración personal.
Al comprometer menos de nuestros ingresos, la presión de tantas deudas disminuiría a nuestro favor.
Incluso nos permitiría financiar nuevos proyectos por las condiciones del nuevo contrato.

No se trata, en ningún caso, de un milagro el poder reunificar. Son el cúmulo de contras los que ameritan una adecuada evaluación de nuestras opciones, y es en esa búsqueda donde nos favorecen tanto los simuladores, sobre todo ante préstamos no hipotecarios. El procedimiento incide de vuelta porque:

El tener que pagar menos por cuota e interés amerita que el plazo de la deuda total se incremente mucho. Se estaría endeudado por más tiempo.
Lo que significa que el interés total aumentaría de forma respectiva.
Si los beneficios de la unificación son mejores, generalmente se garantiza con una vivienda.
Lo que sería un riesgo elevado en caso de producirse un impago, no solo por futuros gastos que no sean posible cubrir, sino porque el tiempo de riesgo se prolongaría hasta por décadas.
De modo que la pérdida de las angustias actuales generaría otra más sutil aunque prolongada.
Por esa razón la gente prefiere reunir sin hipotecar. Pero no son las mismas condiciones.

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Agrupar las deudas sin hipoteca tiene condicionantes más fuertes, entre ellas:

El plazo de amortización es, por mucho, menos al hipotecario.
La nueva deuda total sigue siendo la misma que la totalidad de las deudas anteriores. Se debe sumar el costo del servicio, las comisiones y todos los procesos que amerite el cambio de contratos.
Y si el plazo es menor, el coste por cuota es mayor.
Por no disponer de garantías inmuebles, el importe concedido no sería tan elevado.
No se incluirían ciertos tipos de créditos, como de consumo.
Exigiéndose otros soportes como un aval, aseguradora o documentación laboral que respalde su capacidad para afrontar las nuevas obligaciones.

Sea cual fuere su caso, la decisión es delicada y, como todo, tiene efectos contraproducentes. Por tal razón se sugiere una evaluación detallada de su perfil y  recursos, así como una asesoría que le oriente no solo ante la opción sino otras alternativas. Para comparar las ofertas los simuladores le ayudarán con referencias de cada presupuesto. No solo las entidades bancarias poseen simuladores digitales, sino que una gran cantidad de páginas web las proveen, e incluso encontrará formatos descargables para su uso interno. Aunque los simuladores realizan un cálculo un tanto complejo, su mecanismo es sencillo y con ellos se pueden emular las distintas ofertas a su alcance.

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Las web bancarias poseen sus propios simuladores, por lo que ingresar a su banco vía Internet le proporcionará la deseada herramienta. Con ella podrá calcular el valor de las cuotas a pagar y el interés total con ingresar los elementos del contrato, a ser el importe, el plazo de pago y su tipo de interés. Por las condiciones de una unificación de deudas sin hipoteca, es mucho más difícil conseguir un préstamo de esa categoría que tenga un impacto cercanamente inferior al que se garantiza con la vivienda, por lo que las entidades financieras que ofrezcan una mejor rentabilidad serán las que siempre le convengan.

Muchos entes bancarios ofrecen servicios de asesoría y presupuesto del contrato de forma rápida, transparente e incluso algunos podrían ser gratuitos. Y aunque reunificar deudas es una decisión a considerar con mucho cuidado –algunos la consideran como una última opción por los riesgos que asumen ambas partes del contrato–, es la solución que muchos buscan para afrontar sus problemas financieros. Por ello…

Si no ha sido posible recibir apoyo de algún familiar o amigo…
No fue viable un adelanto laboral para cubrir las deudas…
Si un reajuste en los contratos anteriores no le favorece…
No es posible garantizar el préstamo con una vivienda
Pero sí el respaldarlo con otros ingresos o seguros

Podría optar por una reunificación más práctica. Esta siempre es una alternativa sobre todo para casos sin hipoteca. Incluir deudas que no conlleven un alto costo y sea en realidad un mejor aliado. Hacer un conteo de las posibilidades que perciba de los simuladores. Proyectar el contrato a largo plazo para medir su capacidad de respuesta. Los simuladores son bastante precisos en sus cálculos. No le costará encontrar uno.

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En cualquier caso, la unificación debe ser una medida para casos especiales. No se trata de una alternativa de primera mano. En cualquier caso… los simuladores para reunir esas deudas sin hipotecar le serán de gran ayuda. Solo debe elegir el préstamo que más le convenga.